¿Quieres viajar más pero el dinero no te lo permite? En este post te voy a contar claves para poder ahorrar y viajar, aprender a ver los gastos de otra manera y saber en qué invertir tu dinero y en qué no para poder viajar de una vez.

 

“Quiero viajar pero no tengo dinero”

 

¿Te suena esta frase? Es la típica frase que todo el mundo utiliza para decirte por qué no viaja. Incluso puede que tú también te la digas a ti misma, pero déjame decirte una cosa: no es del todo cierto.

Si trabajas o has trabajado, el dinero lo tienes, lo que pasa es que como lo gastas en otras cosas (consciente o inconscientemente) no lo puedes usar para viajar. No es que esté bien o mal, simplemente hay que ser consciente en qué se gasta el dinero.

Si realmente quieres ahorrar para viajar, hay que hacer un cambio importante de mentalidad, un cambio de “chip” y priorizar el viaje ante todo.

Si aplicas estas claves que verás a continuación, verás cómo poco a poco vas a tener más dinero para poder invertirlo en tu ansiado viaje.

1-Cambiar la mentalidad:

Si quieres viajar, hay que cambiar la forma de pensar. Es un error pensar en ahorrar lo que te sobra a fin de mes, si haces esto, nunca vas a ahorrar nada.

Es muy difícil que te sobre dinero a fin de mes, siempre vas a encontrar algo en qué gastarlo. La idea es, a cada momento que vayas a gastar dinero en algo, preguntarte si realmente lo necesitas o si lo quieres simplemente porqué te gusta.

Sé que es difícil no sucumbir ante las ofertas/rebajas/promociones, porque te sientes como una tonta si no “aprovechas esa oportunidad única”, pero no hay que dejarse tentar.

Muchas cosas de las que compramos día a día realmente no nos hacen falta, pero lo compramos. ¡Nos pasa a todas! La sociedad nos bombardea con hacernos creer que necesitamos ciertas cosas, cuando la gran mayoría de veces no es así.

Hay que adoptar el minimalismo, pensar que cuando estés viajando, muchas de las cosas que compraste por capricho, no las vas a necesitar, es más, estando en ruta cuanto menos lleves encima, mejor.

Sé que no a todas les gusta este tipo de viajes, pero si adoptas la idea, poco a poco verás que te va a servir para ahorrar. Cambiar el apego por lo material es básico para empezar a ahorrar y viajar: restar importancia a lo material, llevar un estilo de vida un poco más austero.

2-Priorizar el viajar ante todo.

No va a servir de nada que quieras ahorrar para viajar si antes no priorizas tu viaje ante todo. Pregúntate a ti misma cuál es tu compromiso con este viaje, cuántas ganas tienes de viajar, porque para viajar, hay que tener ganas eh.

Es de suma importancia que tengas claro por qué quieres viajar. Saberlo, te dará la motivación para que cada vez que veas ese “ofertón” o pases por delante de esa tienda de la que no te puedes resistir, sepas que es una tentación y tengas la voluntad para evitar entrar y gastar dinero.

Piensa en las ganas que tienes de descubrir mundo, que cada euro/peso/sol/dólar ahorrado te acercará un poquito más a tu sueño y lo que significa cada centavo estando en ruta.

3-Aprende a diferenciar tus necesidades de tus caprichos.

Es muy importante tener claro cuáles son tus necesidades vs. tus caprichos.

Tus necesidades son aquellas cosas vitales para sobrevivir: comida, agua, electricidad, alquiler, etc.

Tus caprichos son aquellas cosas que no son vitales para sobrevivir: el último iPhone, ese par de zapatos para ir de fiesta, el tabaco (bueno, ese ejemplo, no sé hasta qué punto es un capricho o una necesidad para las fumadoras, ya que al no fumar, no lo sé),  el gimnasio, las cenas cada fin de semana con amig@s/pareja, esa prenda de ropa de nueva temporada, la cervecita después de salir del trabajo, etc.

Diferenciar las necesidades vs. caprichos, es la parte más difícil de todas, porque estamos programadas para consumir, pero se puede hacer si, como he dicho antes, tienes un alto compromiso con tu viaje.

La gente que te rodea y te quiere, va a entender que no vayas cada fin de semana a esa cena, o que dejes de ir al gimnasio por una temporada, para hacer tu viaje, como he dicho, no es nada fácil, pero todo depende de tu compromiso y ganas de poder ver ese lugar increíble con el que siempre soñaste.

Vivir así no es tan fácil, lo sé. La corriente de la sociedad es muy fuerte y a veces te arrastra sin que te des cuenta, pero a pesar de darte ese gusto que te genera adrenalina y alegría temporal, es una piedra más en tu camino hacia el sueño de viajar.

El viajar te genera una mayor adrenalina y más duradera que el comprar cosas, es un recuerdo que tendrás para siempre, lo material es temporal.

Mucha gente me dice “qué suerte la tuya”, “eso es que tus papás te lo pagan todo” o incluso he llegado a oír que si era rica o de dónde sacaba el dinero. No, no me tocó la lotería, ni tenía un sueldo desorbitante, ni me financian mis padres.

Lo que puedo viajar es gracias a cada céntimo que ahorré y a mi compromiso por querer viajar y vivir momentos que guardaré toda la vida dentro de mí.

No gasto dinero en cosas que no necesito, tengo un móvil con un plan básico, no salgo a comer a fuera, llevaba el “tupper” en el trabajo, no me compro ropa a menos que la necesite para reemplazar la que está gastada, no me voy de copas de noche, no fumo, etc.

No es de ser tacaña, simplemente prefiero guardar el dinero para más tarde usarlo para viajar y poder vivir momentos como éste.

No puedo estar más feliz a mi llegada a Machu Picchu, Perú

Viajar me da una satisfacción mucho más duradera que la que me pueda dar un gusto momentáneo comprando algo, es mi prioridad.

No hay gloria sin sacrificio, y en este caso el sacrificio es no dejarte tentar por estas cosas que te rodean día a día. Si no puedes pasar sin ellas, es que tu compromiso con el viaje no es suficientemente alto, no pasa nada, las prioridades las pones tú. Eso sí, luego no te quejes si no te vas a conocer nuevos lugares, ¿eh?

4- El concepto de ahorrar:

Si te paras a pensar en el concepto de “ahorrar”, se reduce a tres sencillas cosas:

-Gastar menos de lo que ganas

-Gastar sólo en aquello que es estrictamente necesario. (Saber diferenciar entre necesidad y capricho)

-No gastar el dinero que conseguiste ahorrar

A demás de dejar a un lado los caprichos, también es importante ver cómo se pueden reducir los gastos necesarios.

Por ejemplo, necesitas un lugar en el que vivir, pero no necesariamente tiene que ser sola, puedes compartir piso  con otra persona y así compartir gastos. O, tal vez pasar una temporada en casa de tus padres no es lo que más te entusiasme, pero eso te permitiría ahorrar mucho dinero en alojamiento, vale la pena.

Mantener un coche es muy caro, puedes usar el transporte público o incluso sacarle el polvo a tu vieja bicicleta y ahorrar en transporte o incluso andar, andar mucho (encima tu cuerpo te lo agradecerá).

Tú conoces bien tu vida y sabes por dónde puedes empezar a recortar, ¡todo suma!

Deseo que te sirva este post para acercarte un poquito más a ese viaje que tanto sueñas, y recuerda que quien algo quiere, algo le cuesta. No colecciones cosas, colecciona momentos.

¡Tú también puedes viajar!

¡Buenas rutas, viajera!

 

Si te sirvió el post o crees que le puede servir a alguien para empezar a ahorrar, ¡comparte!


MÁS INFORMACIÓN SOBRE MIS POSTALES AQUÍ

¡COMPARTE!
      

About author View all posts Author website

Farners Martin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *